En 1910 un gran grupo de personas se hartaron de vivir en bajo un gobierno que se creía dueño del país, de la verdad, de la economía y de la vida de sus habitantes. Muchos pelearon y muchos murieron. En el 2017 muchos estamos hartos de vivir bajo un modelo de gobierno de país que se preocupa por el crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) y no por el desarrollo humano. Un país donde quienes ejercen el gobierno se centran en su propio beneficio y en el beneficio de aquellos que hacen crecer el PIB aumentando sus ganancias y que no se ocupa del cómo se logran esas ganancias y de quienes son explotados para lograr esas ganancias. El PIB crece sobre los hombros de personas que trabajan mucho y siguen pobres. El PIB crece tolerando profundos daños al medio ambiente. El PIB crece estafando a consumidores con productos diseñados para fallar. El PIB parece que es un dios que demanda muchos sacrif...
Cuentos, reflexiones y demás