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Mostrando las entradas etiquetadas como co-existencia

El Cielo

 El Cielo por Carlos Ávila Pizzuto    En todos los tiempos ha habido hombres y mujeres que han comprendido cómo se tiene que ser para ser bienvenido en el cielo.- Dice Claudio de Solidona  -Esos hombres han luchado por ser libres de pecado, amorosos, comprometidos, puros, cultos, valientes, congruentes, fieles y devotos.      Por lo cual, resulta tan extraño que ninguno haya entrado al cielo, es verdad, el cielo está vacío. Cada uno de esos hombres y mujeres cuando han perecido se han vuelto polvo con el polvo. Sus cenizas han servido como alimento de nuevas vidas y no han escapado del ciclo terrenal de muerte y renacimiento. Algunos han llamado a este ciclo reencarnación, karma, muerte o infierno.    No hay diferencia con aquellos que mueren esclavos, asesinos, ladrones, mentirosos,  resentidos, desesperados, vacíos, cobardes, orgullosos, banales, hambrientos, lujuriosos, avaros y perezosos. No encuentran ellos un peor final, es e...

La Guerrera

     Una noche se volvió muy claro, tengo que elegir entre entender mi deseo como una luz o como una enfermedad . Añorar cantar, ser, actuar, lograr, crear, transformar la basura que ensucia, en material que construye; hacerme mi camino profesional, elegir si amo y a quien amo, elegir mis hijos y si tendré hijos, ser libre ¿me vuelve una loca o me vuelve una artista?, ¿me vuelve una enferma o una diosa?       "¿Sabes padre, sabes madre? Creo que hay mucho que hacer para este mundo, creo que si seguimos comportándonos como lo hacemos el planeta no se sostendrá, creo que estaría bueno que me dedique a encontrar mejoras formas de seguir evolucionando como especie." "No sé si ya quiero casarme, ni si quiero casarme." "No sé si es el novio correcto." "No sé ni siquiera si tendré hijos"     Querer que mis padres comprendan mis inquietudes y que no me interpreten como una rara perdida ¿Me vuelve una necia?, ¿debería sólo agradecer que me han dad...

Lo Lamento ¿Me acompañas?

     No te equivocas, no es tu locura, así fue.      No siempre te vi, estaba demasiado ocupado en ver mis faltas.      No siempre te reconocí, estaba tratando de entenderme.      No siempre te respete, estaba llorando por el respeto que no recibí.      No siempre te amé, estaba ansioso esperando que me amaras.      No te equivocas, no es tu locura, así fue.      Te grité, eran para mí mis palabras más valiosas que tu integridad.      Te golpeé, era para mí mi frustración más valiosa que tu cuerpo.      Te traté de detener, era mi miedo al cambio más importante que tu libertad.       Sí, lo lamento.      No pido perdón porque no puedo restaurar el daño.      Te pido otra cosa.      Acompáñame con tu verdad.      ¿O me equivoco?, ¿estoy loco?, ¿no fue así?   ...