El Dios Celoso e Iracundo - 10° Cuento de Solidona Viene del Soliloquio de Solinde - Cuento de Solidona 9 CONOCE EL CUENTO 1 Les habla Solidona, buenas tardes. La Ira y el Orgullo evitan que aquello que ha resultado inútil sea reconsiderado. Se los digo esperando que las semillas del conocimiento caigan en tierra fértil. La Ira encendió a Ordin. Estaba con Timpo y Dista recitando la Oración de la Restricción Absoluta cuando ante Él se aparece una Diosa, en belleza muy superior a Él y a todo lo que Él había visto. Ordin no podía aceptar un sentimiento de aprecio sensual a lo que observaba; tampoco podía reconocer la posibilidad de no ser el Ser perfecto, porque de entrada, la diosa es más perfecta que Él; era imposible para Él, también aceptar que el origen de esa visión pudiera haber sido el mismo que le suyo. Es decir, que Timpo, Dista y aquella que debe ser olvidada hubieran engendrado esa diosa rehaciéndose en el amor. ...
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