Las voces del miedo, del engaño y la pereza dicen: ¿Pero y si los movimientos estudiantiles provocan violencia, desorden, caos, problemas más grandes?, ¿No será mejor hacer lo que nos dicen, ir a votar y ya con eso decir que somos responsables y cumplidos con nuestro deberes ciudadanos?, ¿y si perdemos los privilegios de vivir en un país que se conforma con malas explicaciones?, ¿pero qué propuestas traen o sólo se van a quejar?, ¿pero qué caso tiene decir que no estamos de acuerdo si siempre hacen lo que se les da la gana y este país nunca va a cambiar?, ¿y si están siendo manipulados por intereses ocultos? Yo pienso que salir a la calle y decir: “Yo también valgo”, “No me gusta”, “No sé cómo cambiar las cosas pero quiero que quede claro que no las apruebo como están”, “estamos cansados de un sistema que privilegia unos en decremento de muchos”, es algo que vale en sí mismo. Yo me uno a quienes gritan que están...