ATORADO Por Carlos Ávila Pizzuto El Facebook abierto, más de veinte colillas en el cenicero, latas vacías y medio vacías de Coca Cola y un hombre joven evidentemente ansioso en una silla incómoda. Su nombre era Roberto, quizá aún sea ese su nombre, supongo que aún vive, no he sabido de él en meses. Sus padres estaban en su recamara, seguro que discutían sobre él. Lo veían muy perdido, más exactamente lo veían como a un perdedor. A su madre le hace sentir muy culpable ver que Roberto no trabajaba, no estudiaba, no tenía novia, tenía pocos amigos, no quería ir a terapia y pasaba tanto tiempo en la pantalla su computadora personal. Pensaba que si su hijo terminaba siendo un perdedor absoluto, ella sería una perdedora absoluta como madre. A su padre le daba vergüenza y no poca, el tipo de hijo que tenía. No se sentía culpable, criar y formar hijos es cosa de la mamá, él había cumplido dando ejemplo de trabajo. El señor no era muy exitoso, de ...
Cuentos, reflexiones y demás