Ir al contenido principal

EL PUENTE

 EL PUENTE 


- Carlos Ávila Pizzuto


Te engañas loco

Miras una flor y piensas que la vida es flor

Miras el abismo y temes flotar en la soledad.

 

Te engañas loco

Arrogante crees ser padre de tus ideas

 Ignorante crees que el universo te obedece.

 

Te engañas loco

Tu soledad es ilusión y hasta ahora tu reinado solo un sueño

Te piensas El Loco, tú, ailsado fragmento de la locura.

 

Te engañas loco

 Tu locura virtud no es cuando la vuelves isla

En el cuarto cerrado de tu mente, la paraiso está aucente.

 

¡Alza la vista loco!

Soy el puente entre tu locura y nuestra locura

Soy el puente entre tu soledad y nuestra comunidad

¡Alza la vista loco, tu cabeza no es el mundo!





Comentarios

Entradas populares de este blog

Resolución de Conflictos y Negociación

¿Para qué aprender resolución de conflictos y negociación?        La primer intención es transmitir una forma ética de establecer relaciones con el entorno, basada en la idea de dignidad humana y desarrollo sustentable. Si bien es verdad que hay suficiente bienestar para la mayoría de los seres humanos vivos en la tierra, una gran parte del tiempo, sigue habiendo una brecha económica y cultural que siempre ejerce mucha presión sobre la búsqueda de paz  y seguridad, esto es más evidente en un país cómo México donde hay más de un 50% de pobres y un número mayor en pobreza cultural. Volvernos  conscientes de las necesidades insatisfechas del otro y encontrar maneras de volver la carencia del otro un problema de todos, puede ser un camino a un mayor bienestar social para todas y todos.        El sentido mismo de la comunicación humana se alcanza cuando alguien escucha . Escuchar vuelve al otro alguien vivo, real, digno y legí...

El Melancólico que Llevas Dentro

EL MELANCÓLICO QUE LLEVAS DENTRO Por Carlos Ávila Pizzuto "No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió" J. Sabina         Hay una parte de mi que es común a todos y que a algunos les marca el tono de su existencia. Hace seiscientos años se les decía "los hijos de Saturno" (Moore, 1998), a quienes viven en la añoranza de un pasado mejor, y que en el pasado vivían en la misma añoranza.  Lo que no está, es siempre mejor que lo que sí está.      Seguramente la vida no ha sido amable con los adoradores de Saturno, han sufrido abandonos, enfermedad, pobreza y maltrato hasta el punto de creer que la vida se niega a darles los motivos suficientes para creer en la esperanza. El simple hecho de que hayan sobrevivido a semejante maltrato ya los vuelve merecedores de algo, muchos no saben de qué, pero están convencidos de merecer "algo" que quienes han vivido fácil, no deberían te...

AUMENTAR EL PODER PARA ESTAR BIEN